8 de diciembre de 2007

La austeridad

por Adriana Battu
Mi amiga M. conoció a un alemán. Es como un monje, me dijo, pero coge a lo loco. Gasta guita en forros, comida y hoteles. No tiene valija. Sólo una mochilita. Tiene una sola muda de ropa. La lava cuando se baña y la deja secando. Y está impecable siempre. Con una remera blanca y un jean. Es un chongazo. Guarda sus archivos en servers de internet, y su música también. No lleva libros, ni laptop, nada, tiene todo on line. Me contó que en europa no tiene casa, que alquila cuartos. Llega a dar la presentación con un pendrive y nada más. Y es millonario.

Mi amiga está en Recursos Humanos y se está comiendo a este recurso humano ario. El ario no usa traje ni corbata y a todo el ambiente empresarial le parece re cool su neo-austeridad. Va dando conferencias por el mundo de no sé qué cuestión estrambótica y técnica y apunta sus hormonas hacia cuanta profesional de tailleur le da su tarjetita. Las llama, las cita en el hotel… Mi amiga cayó chocha en la volteada.

A mí, más que los detalles de cómo el ario le hizo ver las estrellas, me interesó esa clase de persona, me dieron ganas de ser así, no necesitar nada, viajar con una muda. Pero después en Pueyrredón y Peña me compro unas sandalias que me tenían queinchi y eso me lleva a entrar en Farmacity a comprar separadores de deditos para pintarme las uñas de los pies, y entonces veo que la austeridad monacal va a tener que esperar un rato.

8 comentarios:

Lexi dijo...

ja, a las mujeres siempe nos cagan esas cositas.... salu2

Charlotte dijo...

Farmacity es algo asó como el paraíso de la compradora compulsiva. un día salí con una compra que incluía: un rollo de ese film para las cosas del congelador (?), dos cajitas con bombachas estampadas con rayas y florcitas, clips de pelo de abuela con ruleros, barritas de cereal en oferta en los bowls transparentes de la entrada, una crema de uñas (?) y pelotitas de algodón de colores pastel. una porquería.

Ana dijo...

Adriana, probablemente el alemán tenga todos los trastos en la casa de su mamá. Capaz sea un equeco con mal timing, y a los 45 se ponga a buscar compulsivamente todo su pasado en un montón de objetos que le atorarán las puertas del departamento, de su memoria, de su potencia sexual. No habrá entonces pendrive que aguante!
A todos nos gustaría viajar liviano, ser leves, deshacer los nudos de los hilos a piacere, conservando el hilo, eso sí. Pero ni modo. Prefiero hablar con vos de las sandalias que te compraste y de los separadores de deditos durante un mes, a enfrentarme a la sonrisa autocomplaciente del alemán durante una hora.

Muppets de Balcón dijo...

A mí me gustó el alemán. Reúne condiciones por demás interesantes: pulcritud, energía y dinero.
Besos

Paradojo dijo...

Jaja! Ese alemán es un farsante. El truco de la muda de ropa amerita un aplauso.

Nina dijo...

Separadores de deditos amarillo.
Sí, la austeridad debe esperar.

Ceci dijo...

A primera vista, la vida bohemia y tecnológica (parece contradictorio) llama la atención y sosprende, total, no es habitual conocer a gente así. Pero... me parece muy frio no tener tu cobijo donde leer, donde tener tus recuerdos, tus escritos a mano,tus fotos impresas!!!..las debió escanear todas, porque sino, ya me dirás, menudo trabajito, tu balón de football de cuando niño, o ése poster que tanto te gusta colgado en la pared con una chincheta. No sé, no me llega a convencer su vida, soy mucho más tradicional a pesar de la era tecnológica, además,siempre pensé que el hogar de alguien definia mucho de esa persona, ése alemán sin embargo es un gran interrogante. Pero es curioso.

Un saludo y enhorabuena por este blog.


http://almendrasenelbolsillo.wordpress.com

Hija de la Selva.


Pd: Firmo con blogspot porque tengo cuenta ahí,pero no lo visites,no lo utilizo,sólo tengo esa cuenta para ocasiones como esta, donde no puedo firmar desde worpress.

Pd2: Llegué a tu blog por un anuncio en otro blog del artículo "Blog y Ansiedad". Me pareció buenísimo,pero sobre todo me gustó y no pude evitar seguir investigando.

Soyunmendrugo dijo...

Yo me pregunto, ¿qué lleva el alemán en la mochilita? ¿Cepillo y pasta de dientes? ¿Una pequeña pda?
De todas formas para viajar solo hace falta dinero y buena memoria.