Este es el episodio basado en mi cuento "Coger en castellano" que filmó Andrew Sala para la película Cinco.
Siempre me interesan las adaptaciones, ver qué elige el director, qué ve en la historia, cómo hace para convertir las palabras en imágenes. En este caso Andrew Sala eligió, con buena puntería para el cine, darle más presencia a la parte norteamericana, que en el cuento aparece menos. Tiene muchas cosas que me gustan, pero las dejo al criterio de los que quieran verlo. Actúa la nueva actriz fetiche del NCA, María Canale.Abajo va el cuento.
Coger en castellano
Pedro Mairal
No están desnudas. Pero casi. Algunas sonriendo, o serias en pose hot, o con anteojos de sol, boca abajo en la cama, casi pegándose el culo con los talones, mostrando las marcas del bronceado, o con bombachas de corazones rojos o de estrellitas, en esos cuartos que todavía tienen las cortinas rosas elegidas por la madre.[SIGUE ACÁ]
Tengo un día en Berlín antes de volver. La hipertrofia vincular de la Feria del Libro de Frankfurt me quemó la simpatía, la capacidad de sonreír, de interesarme por el prójimo literato, el prójimo editor, el prójimo periodista. Me subí al tren y ya no hablé con nadie más y llegué mudo a Berlín, y analfabeto, porque no puedo ni pronunciar el nombre de la calle donde estoy parando, ni preguntar por estaciones de subte, ni pedir la comida sin señalar con el dedo la foto del menú. Es mentira que todos los alemanes hablan inglés, al menos no conmigo. Ya caminé la ciudad, vi la arquitectura de la reunificación, crucé el río Spree y el Havel y los canales, pasé por la puerta de Brandenburgo, ya me embebí con el peso de nuestra cultura occidental que de vez en cuando termina haciendo eclosión en guerras mundiales. Hoy renuncio al Potsdamer Platz y al Alexanderplatz y a los museos y pinacotecas y a Nefertiti y a la historia de la humanidad, pido disculpas, soy una bestia, y por eso mismo quizá en un impulso de rechazo por lo humano entro en el zoológico. Me quedo largo rato ante las jaulas de los monos. Qué alivio no entender lo que dicen las familias este sábado, ni captarles sus matices. Son primates albinos frente a los primates encerrados. Una chica pelirroja se acerca al vidrio donde está el macho orangután. Los dos con el mismo tono de pelo. Los niños se cuelgan de las barandas, se balancean, los monos también. Una vieja muy pintarrajeada le hace muecas al gorila, le saca la lengua de manera bastante obscena. El gorila ensimismado escupe el vidrio y lo lame recuperando su escupida, varias veces. Un chimpancé deambula con una bolsa sobre la cabeza, una nena arrastra un suéter. Me pongo a sacar fotos, no tanto de los monos, sino de los humanos frente a los monos, de la continuidad entre ambos. Alguna gente se pone incómoda cuando se da cuenta de que está dentro de mi encuadre. Voy al acuario y miro las medusas, como latidos de gelatina, el puro corazón latiendo hacia adelante. Me pregunto si no somos eso al fin y al cabo, corazones que laten hacia adelante. Ya hace quince días que estoy de viaje y lo extraño a mi hijo.
Perfil, 16 de octubre de 2010 *El mote de El mudo de Berlín lo inventó Fabián El Bautista Casas. Va un video de ese día. Dura 5 minutos.
De vez en cuando hago estas figuras de alambre que después regalo o se me aplastan en las mudanzas. Son como dibujos en el aire, de una sola línea. Tenía listo un post con una analogía de esto con la escritura, pero quedaba un poco forzada. Mejor cuelgo el video nomás. Dura 2 minutos.
Para una nota que va a salir en la revista Brando, me subí en Gral Rodríguez a un camión que iba a Gral Pico, La Pampa, y de ahí a Victoria, Entre Ríos, pasando por Santa Fe. Mientras trato de escribir el relato (porque me da mucha ansiedad escribir), edito las imágenes que filmé en la ruta. El video dura 2 minutos y medio. Le mando de acá un abrazo a Javier Gareis, el camionero entrerriano que me tuvo tanta paciencia y hasta desenganchó el acoplado para llevarme a la terminal.
Hasta ahora las cosas en el cine me venían saliendo al revés. Lo que yo quería que terminara en papel terminaba en celuloide y viceversa. Primero escribí una novela y la hicieron película, después escribí dos largos que no se filmaron y que van a paso de caracol camino a la imprenta. La segunda semana de marzo se rompe la racha. Sorín estrena La ventana, la película que escribí con él hace un año. Es la historia del último día en la vida de un hombre. Acá, un mini trailer.
Aca va un videíto de hace un par de semanas cuando fuimos, en bondi coche cama tutto letto, a la Feria del Libro de Cipoletti con Cucurto, Durand, Gaby Bejerman y Gustavo López. Hicimos talleres con la gente, dimos charlas y leímos poesía. Por ahí se ve la excursión que nos llevó a una bodega y que terminó medio borrosa. Gaby nos dio clases de yoga en los viñedos. Muchas gracias a Marina García Barros por la organización y el asado. El video tiene una yapa de Durand leyendo "Luz y oscuridad".
La imagen está grabada con una camarita de fotos; la voz y la guitarra con un mp3. Suena muy casero. No tiene letra, es más una melodía improvisada que una canción... Pero, bueno, basta de atajarse. Es lo que hay. Dura 2 mintuos 17 segundos.
Cuento mi libro punto com es un sitio donde los escritores latinoamericanos comparten con los lectores sus vivencias y el contenido de su última obra. La entrevista se graba en video. Pasé por ahí y hablé para la cámara. Están también Juan Incardona, Guillermo Saccomanno, Beatriz Vignoli, Martín Kohan, Yaki Setton, Leonora Djament, Fernando Iglesias, Pablo Waisberg, Felipe Celesia, Oliverio Coelho, Diego Cabot, Pablo Abiad y Rodolfo Rabanal.