19 de enero de 2008

Una chica de provincia - Entrevista a Selva Almada

“Una provincia, en un país como el nuestro, es bastante más que la división geopolítica de un territorio. Es una cierta manera de entender el mundo y un lugar desde donde mirarlo.
Cuando vine a vivir a Buenos Aires empecé a darme cuenta de que soy una escritora de provincia. Acá comencé a escribir de allá. Y no arrastrada por la nostalgia sino, tal vez, asombrada por el universo tan particular que, por ser de allá, podía reescribir, ficcionalizar, refundar desde acá. Acá siempre es la literatura, vaya adonde vaya.
Una chica de provincia reúne tres libros de relatos que son mi trilogía de Entre Ríos. Los dos primeros –Niños y Chicas lindas- narran historias iniciáticas. Los primeros careos con la muerte: la curiosidad que provoca ver el primer cadáver de nuestras vidas; el dolor por la muerte de animales queridos; la muerte de otro niño como la revelación de una verdad espantosa: los chicos también pueden morirse; la crónica del asesinato impune de una adolescente pueblerina. El último –En familia- es el relato de un suicidio.
Supongo que no es casual que la muerte sea el gran tema de esta trilogía. Después de todo, en los ríos de mi provincia se ha lavado la sangre de batallas históricas. Tampoco ha de ser casualidad que su accidente geográfico característico sean las cuchillas”.

Selva Almada
(contratapa de Una chica de provincia, Gárgola, 2007)


La solapa dice que Selva Almada nació en Entre Ríos en 1973, que publicó sus primeros relatos en el Semanario Análisis de Paraná, donde dirigió la revista Caelum Blue. En 2003 editó Mal de muñecas y Niños en 2005. Uno de sus relatos integra la antología Una terraza propia editado por Norma.
Yo la conocí a Selva Almada el año pasado, cuando nos cruzamos en la radio, en el programa de Edwards y Grecco, una noche en que ella fue con otros integrantes de la editorial Carne Argentina a presentar los nuevos libros. Ese encuentro llevó a su vez a las lecturas en el Mantis, donde las veces que hablamos fue entre el ruido, la multitud y los amigos. Eso y la timidez mutua hicieron que siempre habláramos poco y entrecortado. Por eso, ahora que leí Una chica de provincia, aprovecho el blog para hacerle algunas preguntas.

p.mairal

Como decís en la contratapa, es cierto que el tema central de Una chica de provincia es la muerte, pero a la vez este no es para nada un libro oscuro. Quizá sí lo sea la última parte, pero los primeros dos -la infancia y la adolescencia- me parecen luminosos, llenos de sensualidad.
La muerte es un tema recurrente en el libro, pero es verdad que tiene un tono distinto en Niños y Chicas lindas. Supongo que tiene que ver con que estos son relatos de iniciación, de descubrimiento... [SIGUE ACÁ].

2 comentarios:

Molina dijo...

qué bueno esto que hiciste.
Yo también planeaba comentar este libro.

rocío dijo...

es un libro para comentar bastante. particularmente lo adoré en el tramo final. Ella sabe convecer. Me gustó la entrevista.