22 de noviembre de 2008

El cuento más corto del mundo

Dicen que el cuento más corto es de Monterroso:

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Pero en realidad el más corto pertenece al escritor brasilero Marcelino Freire. Se llama "69" y es así:

69








11 comentarios:

jonas dijo...

es muy reaccionario decir que me parece una farsa ese cuento?

a no ser que estè escrito con tinta invisible...

Simplemente bel!*... dijo...

Claro, no ves que si lo alumbrás con "luz negra" podés leer...

hishkatan dijo...

Es un cuento muy perverso. La historia de amor entre budista y sádica de dos opuestos irreconciliables que a su vez son intercambiables. Su autor es un sexópata al mejor (o al peor, depende el punto de vista) estilo del Marqués de Sade. Pornografía lexical: pornografía en estado puro. Una historia de amor apasionado y cambio de género como en los mejores melodramas de la vida real.


Este podría ser un cuento del mismo tenor, aunque un poco menos perverso y más políticamente correcto. Su título sería un poco más largo, con lo cual pierde la gracia y la coherencia del cuento posteado, pero no importa, lo escribo igual:

Melodrama cómico

;.

Mishíguene kop

Cuparito dijo...

Jonás, no es tinta invisible. Es un diálogo de dos personas con las bocas ocupadas en otra cosa.

Está bueno, eh. O al menos es ingenioso.

Funes dijo...

estoy de acuerdo con que es pornográfico

Lexi dijo...

no se si porno, erótico...
ja

jonas dijo...

no se, me hace pensar en esos pintores que venden un lienzo totalmente blanco o con un punto en el centro y lo quieren exponer como una obra de arte revolucionaria.
a esos pintores y a esos escritores les digo: vayan a laburar, vagos de mierda.

Lara dijo...

Si se trata de números y guiones no es un cuento, entiendo que el género tiene que tener palabras. Pero si significa que la pareja (porno o erótica, que más da) tiene una escena de amor (demasiada explicación para un número) y luego quedan en silencio. Me quedo con el dinosaurio.

Marina dijo...

mi cuento sería
33

hishkatan dijo...

Bueh, ahora Marina aparece con esta apología del lesbianismo. Está bien. Es un poco más erótico que pornográfico; eso es evidente. La gran diferecia es la repetición descarada, la homonumeralidad devenida en exaltación de la divinidad pitagórica. Mujer contra mujer haciendo cucharita.

ooz_mark1004 dijo...

yo tengo uno mas corto y dice + o - haci

.