6 de diciembre de 2006

Ensayo sobre las tetas

por Pedro Mairal
"Nuestra deslumbrante Carla Conte, por ejemplo, sabe hacer un mínimo taconeo entusiasta, un rebote de afirmación, de plena simpatía, de aquí estoy, que le provoca un temblor hacia arriba que termina en una especie de vibración de trampolín a la altura de sus tetas plenipotenciarias de chica de barrio. Un movimiento que le ganó televidentes y que detiene el zapping. Dentro de los cambios evolutivos, que van del homo sapiens al homo mediáticus, la función más importante de las tetas hoy en día ya no es la reproducción sino la capacidad para aumentar el rating".

5 comentarios:

marco dijo...

muy bueno pedro, un poco desvaría después de lo de carla conte (una observación increíble, realmente hace ESE movimiento) pero retoma enseguida y el final es alucinate.

Juan Diego dijo...

está re bueno. y sí, el final es genial.
abrazo!

Suarez dijo...

El sintagma "Sentí una alteración violenta, como si se me frenara toda la sangre de golpe y me empezara a fluir en la dirección opuesta." justifica la lectura de todo el texto. Muy bueno, demasiado para esa revista.

Fodor Lobson dijo...

Chapeau!
es cierto, no se puede evitar echarle un vistazo a un buen escote.

Franco Rinaldi dijo...

Peeeeeeedro, gran texto sobre las tetas. a mí siempre me gustó más el tema de la cola. Pero cuando me fui haciendo grande, me empezó a gustar más la redondez de las tetas. El chiste del final me parece un poco armado, pero cuando lo leí me reí. Temo ser de risa fácil.
Directo, más no procaz ni chabacano. Zic zic, por lo menos así lo veo yo.