9 de octubre de 2008

Feria del libro de Frankfurt 2010

fotos: p. mairal
tiene un aire de aeropuerto

wagenbach

el speed-dating de agentes y editores


pabellón argentino


patente de arlt

primeras ediciones


"me interesa el desvío, el recuerdo más que la memoria", bruzzone

rep

parque temático

bandas de contención porque una señora se tropezó con las malvinas

no le gustaba su nariz

libros traducidos gracias a los subsidios de prosur

nombre casual del hotel shop

en la entrada del pabellón

la mirada de ernesto


una cita de El matadero los separa

cultura en movimiento

6 de octubre de 2008

Ser culto

Periodista: ¿Qué es ser culto?
Cucurto: Para mí es ser una buena persona. Tratar de generar cosas alrededor de uno. No es leer más libros ni tener un título, sino ser sensible con lo que nos pasa a nosotros y a los demás. José Martí decía eso. Y es interesante esa idea: las personas egoístas no son cultas porque son incapaces de interactuar con otros para generar algo bueno. Entonces la clave es luchar contra el egoísmo y aprender a compartir. Ahí está la base de la cultura".
(Entrevista a Cucurto en Revista Mu, sept 08, nº18)

5 de octubre de 2008

El pasajero que pensé
que nos iba a afanar
roncó todo el camino
a Bahía Blanca.

p.mairal

3 de octubre de 2008

Informe del loquero

por Jorge Arrizabalaga

Están los quietos que casi comen
están los mansitos de sonreír a qué no se sabe
están los buscadores de otros con los ojos duros de rebotar rebotar
están los que miran todo el día la lluvia, aunque no llueva
están los que tienen el sexo hasta en la tierrita de debajo de las uñas
y se morfan las uñas
están los que se quieren matar
los que se querían matar están
y los que van a querer matarse pronto
y son, por turnos rotativos, los mismos tipos.
Están los arregladores de enchufes y garrafas y otras cosas ¿y qué?,
si son locos iguales que los demás
están los que juegan a las cartas y hacen mulas y “van a salir”,

dijo el Doctor
“algún día”, porque “van bien”, dijo el Doctor, “van bien”
están los que lagrimean con las velas colgando como bebés
que tuvieron que nacer mediante un aborto
están los que se patean el pasillo-pasillo-pasillo

hasta dejarlo igual que siempre
mientras ellos se gastan como nunca
están los que tienen visitas, qué suertudos
están los vigilados porque pegan trompadas porque sí,

vaya a saber por qué
están los que escuchan la radio con la radio escondida en el bolsillo
para que no se la manoteen los pobres, están
y se sientan siempre en el mismo banco para no perder
la compañía de la baldosa
que los mira mirando
fijo, de abajo, más abajo están los criminales
“que terminaron mal” según dicen
pero al fin, acá, somos todos iguales
ante la ley del Halopidol.
Están los protestones que usan muecas en toda la cara
y del lado de adentro también, están uy
los que se hacen encima y no dicen ni mú
y están los genios que le pasan el postre como una monedita de cobre
a la gata por debajo de la mesa
y se creen que es la viuda la gata por ser negra
y Dios mío…
Están todos los que se jubilaron de fracasar en la vida
y por una módica pensión
hoy el fracaso se dedica a ellos las cuarenta y ocho horas del día.


Está también el que iba a hacer el informe pero
lo vino a buscar un Milagro
y anoche
todavía
lo andamos buscando…

*

Jorge Arrizabalaga tiene 49 años. Participó en tres antologías y va por su primer libro "solista" (poemas). Recibió algunos premios en poesía y cuento.Es hincha de River a pesar de todo.

2 de octubre de 2008

En la cancha se ven los pingos (III)

por Adriana Battu
Última entrega de estilos sexuales masculinos.
Los anteriores son:
Abajo van otros cuatro. Seguramente hay más que estos 12 estilos sexuales masculinos (de hecho en los comments hay varias propuestas), pero está bien así. No hace falta aclarar que hay hombres a los que les caben varias categorías, o que mutan de categoría en una misma noche o a lo largo de los años. No pretendo que esta clasificación sirva de algo ni que haga reflexionar a los hombres. No soy Alejandra Granpolla. La verdad que cada uno coje como puede. Quizá con algunos hombres hay esperanza porque es cierto que mejoran un poquito con la edad.
El mudito
No sabés qué quiere. No se expresa. Pone cara de nada. Terminás haciendo preguntas pavas “¿Te gusta así?”. Y él contesta “mm”. No sabés si se durmió o si lo enmudeció el éxtasis místico. Te agota porque te obliga a probar de todo para despabilarlo y después te parece que se despide pensando que te hacés la porno star.

El memorioso
Es verbal como el locutor, pero se lo distingue porque sus frases no son sobre lo que te está haciendo o por hacer, sino sobre lo que te hizo o le hiciste alguna vez. El memorioso está siempre desfasado, recordando a la perfección un polvo anterior, y te lo dice al oído. Chupame la pija como esa noche en el auto en el estacionamiento del shopping. ¡Cómo te cogí contra la pared la semana pasada cuando te levanté ese vestidito celeste! Parece disfrutar más del recuerdo que del presente. Quiere siempre recrear otras situaciones, pero de todas formas no hay que exasperarse porque el polvo presente va a figurar en su memoria la próxima vez. Con él hay que coger para el recuerdo. Y considerar que te ve como nadie te vio jamás. No hay que pensar que está medio ausente. El tipo está, o mejor dicho, estará. En algún polvo de algún día futuro se va a acordar perfecto de ese momento. Se acuerda de cómo te cogió la madrugada del 25 de abril del 2006 y el ruidito que te hacían las pulseras cuando lo hiciste acabar entre las tetas. Y entonces te propone: “¿tendrás por ahí esas pulseras plateadas…?”

El Gran DT
Se exige y te exige mucho. Hace logística de anticipación: horarios, lugar de encuentro, forros, lubricantes. Conocí uno que llamaba al telo para ver si estaba libre su suite preferida. Lo espera todo de vos en cada polvo. Porque cuando se coge con el Gran DT, se coge en serio, en primera división. No hay polvitos al tuntún. En plena acción, si vos estás arriba, te empieza a decir “Dale, dale, más rápido, dale” o sino “Chupamela, así, hermosa, no pares, no pares”, o quiere acabar juntos “Ahí vamos, divina, ahí vamos, vamos”. Es como si se desdoblara y estuviera al pie de la cama vestido de saco y gritando “Bajen, bajen!, Armensé, armensé!”. Es resultadista. Cuenta los orgasmos tuyos y los propios. Dice “Vamos 2 a 1, ¿no?”. Lo que para vos es un plácido relax después de un buen polvo, para él es el entretiempo. Te ofrece agua, propone estrategias: “Ahora cuando empecemos de nuevo, probemos de costado, que me parece que vamos a andar mejor”. El tipo tiene úlcera.

El incómodo
También es director, pero no técnico, sino de cine, de sonido, de fotografía. Siempre está proponiendo mínimos ajustes. “Ponete un poquitito más… Ahí, perfecto.” O “Pará que tengo algo que me pincha la espal… Ahí está, ahí está”. Es muy visual. No puede empezar hasta que no arregló bien el tema luces: la del cuarto apagada, pero la del living prendida y con la puerta a medio entornar. El dimmer lo hace muy feliz. Te conoce tus mejores ángulos y te los pide; cuando te coge en cuatro te dice “A ver, mirame”. No le gusta el polvo de abrazo enceguecido, sino las poses que permiten los planos abiertos. Es freak de los ruidos. Un crujido de cama lo hace pedir “corte”. Un celular que interrumpe lo malhumora por una semana.

30 de septiembre de 2008

Tutto Letto

Aca va un videíto de hace un par de semanas cuando fuimos, en bondi coche cama tutto letto, a la Feria del Libro de Cipoletti con Cucurto, Durand, Gaby Bejerman y Gustavo López. Hicimos talleres con la gente, dimos charlas y leímos poesía. Por ahí se ve la excursión que nos llevó a una bodega y que terminó medio borrosa. Gaby nos dio clases de yoga en los viñedos. Muchas gracias a Marina García Barros por la organización y el asado. El video tiene una yapa de Durand leyendo "Luz y oscuridad".

p.mairal

23 de septiembre de 2008

En la cancha se ven los pingos (II)

por Adriana Battu
Sigo con la clasificación de estilos sexuales masculinos.

El porno star
Es agotador. Por alguna razón tarda en acabar y en ese largo interin quiere hacer todas las poses en todos los ambientes. En el primer encuentro, por ejemplo, cuando te ponés en cuatro, el muy zarpado, en lugar de hacer de rodillas el aceptable perrito, te bombea en pose quarterback de futbol americano parado atrás tuyo con las gambas abiertas sobre tu tímido Suavestar. Un papelón. Puede ser bueno para una noche de hambre acumulado, pero en lo cotidiano terminás pidiendo por favor que alguien le dispare el dardo de Daktari.

El león
Es medio sofocante. Aplastador. Mordedor de cuello. Prefiere cogerte boca abajo, mientras él se apoya con los puños sobre la cama. Para él, sexo y humor no se mezclan. Es solemne y soberano. Hace unas pausas raras: de pronto para de bombearte, te apuntala bajo su peso, y no sabés si te está cogiendo o si está esperando que des las últimas pataditas antes de devorarte. Es muy gritón cuando acaba, rugidor. Te puede traer problemas de consorcio.

El mañanista
Es tempranero. La noche anterior empezó a babear la almohada a las 10:30 justo cuando vos te sentías divina y conectada con todas las constelaciones del placer. Y ahora cuando vos te despertás atropellada por la mala noche, tarde y con ganas de aullar como un vampiro bajo el sol, el tipo se amanece entusiasmado, juguetón, lleno de propuestas. Eso sí, duro. Hay que saber aprovechar al mañanista porque puede valer la pena.

El martillo neumático
También llamado conejito Duracel. Tiene una sola velocidad. Como un motor que trabaja siempre a fondo. No tiene cambios. Te bombea sin piedad y a todo fuego. No conoce los matices, los increcendos, las mesetas, los paroxismos, la calma que precede a la tormenta. Es veloz y eficaz. Alguien lo convenció de que coge bien y no hay forma de hacerlo salir de ese apuro del que está orgulloso. Mejor apretar stop y dejarlo que él siga en su fast forward.

19 de septiembre de 2008

Recuerdos del poeta incómodo


por Fabián Casas

Fue una mañana calurosa en extremo –esas mañanas que preanuncian un día completo en el horno de Banchero– cuando sonó el teléfono y me dijeron que había muerto Joaquín Giannuzzi. Llamaba una periodista y quería que le dijera unas palabras sobre el poeta. En ese entonces yo solía levantarme muy tarde, casi al filo del mediodía y –después de un manguerazo en la ducha– salir para mi trabajo. La llamada llegó apenas un rato antes de eso, me encontró groggy y transpirado y después de que corté quedé peor aún. Se había muerto Joaquín. [SIGUE ACÁ]

18 de septiembre de 2008

Nota al pie

Esta foto me hizo acordar a un libro que corregí hace unos años. El autor, cada vez que destacaba una parte de una cita, en la nota al pie, en lugar de decir "el destacado me pertenece", ponía "la negrita es mía". Fue difícil convencerlo de que sonaba raro.

17 de septiembre de 2008

Revista Rigoleto

Acá va un video que hice con uno de los 200 originales del nº2 de la revista Rigoleto. "La bicicleta fabricó viento a pesar del pedal que falsea", dice Milton López, el autor de uno de los textos. Abajo el link a los puentes negros, un balcón peligroso y una pareja viajando en colectivo.



15 de septiembre de 2008

En la cancha se ven los pingos

por Adriana Battu
Me agarró la fiebre clasificatoria y empecé por ordenar mis zapatos, después mi biblioteca, después los papeles que daban vueltas hace meses, y ahora quiero terminar etiquetando los estilos sexuales de los hombres. Algunos los conocí, otros me los contaron. Todo esto fue hace mucho tiempo, en la etapa disipada de mi vida.
El locutor
Te va comentando lo que te hace o te está por hacer. "¿Estás lista para que te pegue una tremenda chupada de concha?", dice. O por ahí te la empieza a meter, te hace ese amague de la puntita y un poco más, y cuando soltás un gemido, él te susurra al oído: "Y todavía no te metí ni la mitad de la pija". El locutor a veces gusta, a veces no. A veces calienta y a veces causa un poco de gracia. Es vulnerabe. Al "todavía no te metí ni la mitad de la pija" se le puede retrucar un "no me había dado cuenta que me la habías empezado a meter". Pero tampoco da ser tan bruja.
El dj
Un clásico. No puede saltar a la cama hasta que no encontró la banda sonora de su performance. El dj crónico puede llegar a sincronizar los movimientos pélvicos con el ritmo de la música. Suelen ser medio rapperos, o rockeros jovatones. Conocí a uno que se jactaba de durar todo un disco de Bon Jovi. Nunca lo comprobé. Algunos se distraen cuando se les acaba el disco y tienen que interrumpir todo para poner otro. Si te le subís encima y te le hamacás al compás, podés quedar grabada a fuego en su corazón melómano.
El mal masajista
Asocia directamente el sexo con el masaje, y lo hace mal. Confunde pasión con fuerza bruta, caricia con fricción, y lo peor es que es súper voluntarioso. Te clava los garfios en la espalda con una violencia innecesaria. Te masajea al revés, por ejemplo, en círculos concéntricos que no disipan ni dispersan los nudos sino que los concentran en un mismo punto. Sin querer, te hace tomas chinas milenarias y te deja medio tullida. Estás rengueando, te dicen tus amigas. Es que tengo un pinzamiento. Ah, lo volviste a ver al masajista.
Es como si en lugar de masaje muscular te hiciera masaje óseo. Es casi un quiropráctico pero alienado y sin licencia. Tiene tan buena voluntad que no te animás a decirle nada. Cuando cae, te dice "mirá lo que traje" y saca la botellita de aceite.
El invasor
Te invade en el baño por lo general. Se te mete en la ducha. Es muy de enjabonarte. Si llega a iniciar un polvo de parados en el vapor, suele ser bueno frenarlo a tiempo, porque algunos terminan con ataques de asma, o les baja la presión. Ya les pasó antes, pero son insistidores, aventureros, incluso un poco escatológicos. Te quieren ver haciendo pis. Cosas así. Para frenarlos basta cerrar el baño con trabita.

10 de septiembre de 2008

"...podríamos definir al poeta como un ser que no puede expresarse a sí mismo, porque tiene que expresar el Verso". (Gombrowicz, Contra los poetas)

9 de septiembre de 2008

La imposibilidad de tener padres


"Se trata de un libro de cuentos que trabaja entre otras cosas la orfandad, que no es otra cosa que la desesperación que implica la imposibilidad de tener padres. Los personajes de Bruzzone no pueden tener padres y ésa es su tragedia y de esa tragedia está hecha amorosa, tiernamente su literatura". Damián Ríos, en la presentación de "76", de Félix Bruzzone.
p.d.: nota en Página 12

27 de agosto de 2008


Oído en una fiesta

Ella: Porque ahora, para figurar en el cánon de poetas mujeres tenés que hacerte un poquito la lesbiana.
Él: Sí, y para figurar en el cánon de poetas hombres tenés que hacerte un poquito el peronista.

21 de agosto de 2008

Feria del Libro de Francfort 2010

Esto se pone bueno:
¿Cómo reaccionará el campo cultural con este decreto? ¿Se dividirán las aguas como con el conflicto del agro? ¿Qué dirán los que no están de acuerdo pero no se quieren quedar afuera?
Evita, Gardel, Maradona y el Che a la Feria de Frankfort... Menos mal que no mandaron a Gelman, Fogwill, Aira y Piglia a los Juegos Olímpicos.

19 de agosto de 2008

Resistencia

La semana pasada la Fundación Mempo Giardinelli me invitó al 13º Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura en Chaco, Resistencia.

p.mairal

Confesionario - agosto de 2009 - CCR Rojas

se sortearon botellitas de jb para sobornar al público

todo empezó más o menos normal

"la szperling" piloteó bien, dando espacio al descontrol

barban explicó por qué no es escritor



hubo momentos confusos


girlontape enumeró los comentarios ridículos que suscitan sus autorretratos



momentos de glam rock

momentos de lirismo

"cariños a" hizo su stand up

relató un velorio al que llegó en ácido




cece confesó que abrió su blog para darle celos a su ex

"cariños a" se deprimió

y la cosa se fue terminando

la muerta del relato de "cariños a" lo protegió de electrocutarse


y los bloggers se fueron con sus cámaritas a comer al ex cine cosmos

los bloggers son sus propios paparazzis
*
*

fotos: p. mairal

El ultrabosque


En este mes leí tres libros de cuentos buenísimos: "Villa Celina", de Juan Incardona; "76", de Félix Bruzzone; y "El ultrabosque", de María del Carril. Copio acá el texto de la presentación donde Gervasio Landívar explica muy bien por qué "El ultrabosque", editado por Ciudad de Lectores, es un libro que vale la pena leer.

18 de agosto de 2008

Masao

por Alejandra Correa


“Estas son alas de ángel. Vuela como un pájaro. Vamos, vuela.”
El verano de Kikujiro, Takeshi Kitano



I.

Es nuestro día
los peces vuelan de a cientos
y se nos escapan
los colores de las manos

no reímos en nombre
de los peces
reímos porque el aire
se cree mar
y nos moja


II.

En la alegría
el corazón se ensancha
como un níspero afiebrado

fruta exquisita
con un centro de hueso
que a ellos les molesta
entre los dientes


III.

En japón
no nos quedan
pájaros
peces
ni niños
que no sean
de papel


IV.

Una estación de abandono
y el ángel talismán
para borrar todo pasado
y volver a crecer
como lo hace la hierba

sin conciencia


V.

Llorar no es dejar que los ojos estallen
como una bomba caliente
en medio de tu cara

llorar es aceptar que estamos
hechos de agua
y que hay ríos que no callan


Morir, en cambio,
es apagarse la luz o el fuego
terminar del todo
cualquier cosa
*
(Poemas del libro inédito "Los niños de Japón").
Alejandra Correa nació en Minas, Uruguay, en 1965. Desde 1969 vive en Buenos Aires. En poesía publicó Río partido (El otro cielo, 1998), El grito (Alción Editora 2002) y Donde olvido mi nombre (Alción, 2005). Su blog es Antes de que anochezca.

11 de agosto de 2008

Unas macetas de amarillo

Héctor Viel Temperley

No tengo para ver sólo los ojos.
Para ver tengo al lado como un ángel
que me dice, despacio, esto o lo otro,
aquí o allí, encima o más abajo.
Siempre soy el que ve lo que ya ha visto,
lo que ha tocado ya, lo que conoce,
no me puedo morir porque ya tengo
la muerte atrás, vestida como novia.
Voy entrando, de a poco, en lo que es mío,
en lo que ya lo fue, en lo que me nombra,
campos azules y altos hasta el pecho,
con el machete centelleante y rápido.
Veo cómo comienzan las naranjas
a nadar por el aire, a perfumarlo,
girando velozmente en sus semillas.
Veo moverse ese árbol, luego el otro,
pierdo el sentido de mirar la vida,
me lleva el mar, el pecho hacia lo alto,
muevo el cielo en el puño como un poncho.
Me quieren despertar y estoy despierto,
no me pueden tocar, me aman, me gritan,
me lloran como a muerto y estoy libre.
Yo puedo separar filo y cuchillo,
guardar el uno y arrojar el otro,
terminar con un truco la semana,
pintar unas macetas de amarillo.
Yo tengo como un ángel que me dice
aquí o allí, más cerca todavía,
habla, calla, resiste, estira el brazo,
toca despacio todo lo que es tuyo.


("El nadador", 1967)