29 de mayo de 2008

Poetas argentinas, una antología posible


por Rodolfo Edwards
Compilado por Andi Nachón, este volumen reúne textos, de muy diversos estilos y poéticas, de autoras nacidas entre 1961 y 1980. La presencia rectora de Alejandra Pizarnik.

POETAS ARGENTINAS (1961-1980)
Selección y prólogo de Andi Nachón
Ediciones del Dock
310 PAGS.

El gran problema de las antologías sigue siendo su imposibilidad de impartir justicia, por algo alguien las llamó “antojolías”; no obstante, un trabajo de este tipo es una peligrosa arma cargada de futuro: con el avance de los años no podrá dejar de ser un dispositivo funcional a las redes burocráticas del canon, será un acorazado de papel, de mayor o menor calado, resistiendo los embates del olvido, en medio de miríadas de náufragos. En suma, una antología es no es otra cosa que una selección de piezas literarias siguiendo patrones y criterios a piacere del compilador, no exenta de responsabilidad histórica. Por si quedara alguna duda, Andi Nachón, responsable de la compilación Poetas argentinas (1961-1980), precisa en el prólogo: “Una aclaración: como lectora siempre he sentido que el compilado entraña un gusto amargo. Nunca es suficiente, jamás podrá ser total –qué quedó afuera, qué poemas faltan, cuánto más pudo presentarse aquí-".

Esta antología completa el arco que abrió Poetas argentinas (1940-1960), textos reunidos por la poeta Irene Gruss; ambas publicaciones toman como referencia el año de nacimiento de las autoras: de esta manera, se abarca una considerable franja temporal que arranca con las poetas que empezaron a publicar en la década del sesenta y se extiende hasta nuestros días, ya que se extraen trabajos provenientes de libros publicados en el reciente 2007. Revisando antologías de poesía argentina del siglo XX, la presencia femenina es escasa o casi nula. Por ejemplo en Los nuevos, selección de cuentistas y poetas publicada por el influyente Centro Editor de América Latina en 1968, entre los 16 poetas antologados, sólo aparecen Juana Bignozzi, Alejandra Pizarnik y Susana Thenon, representando al padrón femenino. Habría que esperar hasta la década del 80 para que la poesía escrita por mujeres adquiera visibilidad. A partir de allí las damas dejaron de ser convidadas de piedra y se incrementa la difusión de sus obras, llegando a tener en los años 90 plena incidencia en el campo cultural, ya sea a través de la organización de eventos y edición de revistas o por la fundación de editoriales independientes.

En el período trabajado por Nachón, se advierte este proceso no sólo por la prodigalidad de estilos y poéticas sino también por la soltura y naturalidad con que se ejerce el oficio. Una antología también se define por sus ausencias y, a la vista de la ajetreada actividad poética que protagonizaron los poetas (mujeres y varones) durante los años 90, hay nombres como los de Fernanda Laguna, Cecilia Pavón (participantes junto a Gabriela Bejerman de colectivos como Belleza y Felicidad), Romina Freschi, Karina Macció o Leonor Silvestri, todas poetas de alto perfil en los últimos diez años, que hubieran merecido un lugar en el libro, pero la antóloga privilegió en su elección obras menos divulgadas. El vitalismo y la fibrosa enjundia que mostraron las mujeres en sus apariciones públicas en librerías, centros culturales, bares y discotecas, en transgresoras perfomances, en encendidas mesas redondas, en impactantes intervenciones ensayísticas, no se refleja en los textos, salvo contadísimas excepciones. Un tono fuertemente deceptivo recorre muchos de los textos, a tono con un mainstream de la poesía argentina, como si la omnipresente presencia rectora de Alejandra Pizarnik siguiese guiando la pluma de las jóvenes poetas.

Otro rasgo que se repite en los textos es la apelación a metáforas de origen vegetal para simbolizar intimismos solipsistas, a veces sufrientes in extremis: “apasionadamente corto el pasto/ahora/y no es mi culpa/hipéricos arrancados de cuajo/me perdonan/la cuchilla/harta de morder piedras ocultas/me perdona”, dice Eliana Navarro en el poema “Insensata”; “Las flores de cereza de los árboles/sobre las calles lentas/develan algún secreto de los vecinos” (Laura Forchetti); “Bullicio, jolgorio/damascos que se pavonean/olorosas margaritas, eucaliptos descarados” (Mercedes Araujo). Es dable destacar también la ausencia casi total de lenguaje coloquial o modismos de época; la mayoría de los poemas seleccionados apelan a un vocabulario neutro, contenido, contrastando con el machismo exteriorista y la afectada ironía que abundó en la poesía de los hombres del 90.

Cuestiones sociales aparecen de soslayo, salvo en la rotunda poesía de María Medrano (“te despiertan a las 2/te duchás/te vestís/te maquillás/esperás/te buscan a las 4/te requisan/te bajan a judiciales/sacan fichas dactilares”) o en la feliz amalgama conceptual de los poemas de Claudia Masin (“Todo lo que perdemos suma una cifra/única, la nuestra. Si perdieras algo tuyo,/algo que no estaba destinado a perderse, tu cifra sería inexacta para siempre”) A veces un verso certero, queda reverberando en la memoria de los lectores y por razones de diversa índole, epocales o no, se transforma en epítome envasado en un frasquito de azafrán. ¿Qué amante de la poesía no recuerda la línea “esa mujer se parecía a la palabra nunca” de Juan Gelman? En Poetas argentinas (1961-1980) hay un poema de la porteña Clara Muschietti que en un momento dice: “éste no es el tiempo de las grandes ligas” y en el contexto adquiere un ímpetu definitorio; la crisis axiológica surgida a partir de los años 90, que continúa su derrotero ya bien entrado el nuevo siglo, parece encontrar en ese verso una adecuada etiqueta. A falta de épica, sólo queda el repliegue, habrá que guardarse hasta la próxima vez. Son tiempos “post-post”, es hora de asumirlo. Se agradece la inclusión en el libro de abundante información bibliográfica que ubica debidamente al lector en tiempos y espacios.
(publicado en la revista Ñ, 24 de mayo de 2008)

27 de mayo de 2008

23 de mayo de 2008

Herencia China

por Eugenia Segura



budismo occidental

El secreto de la quietud consiste
en mirar una montaña
y desearla intensamente,
durante años,
hasta que venga hacia vos,
te desconcentre
porque la habías olvidado y ya estabas
deseando otra cosa.



materia

ha de ser una ley: ningún ser puede treparse a sí mismo. enuncio la disolución del agua en el agua al final de la cascada, dedos que arañan el muro transparente de tal desasosiego. mirar hasta extraviarse en el intento, una con la tortura constante de subir una materia idéntica siempre en estallido. no tienen paz las aguas.



la nieve

árboles, arbustos
hilados a las nubes por la escarcha

intervalo de sangre en la ruta:
cuatro perros blancos comen
el cadáver de un caballo blanco.

para entender la muerte sus cachorros
miran las ruedas huelen
nuestro rastro
para entender la vida la velocidad el intervalo
en la perra ruta nos resumen:
dos muescas en el barro.


***



sentada en la piedra imagino
el peso del agua
horadando el arroyo hasta dejar
un hueco exacto, a la medida
de mi cuerpo nuevo

van a pasar años, pensé,
hasta que parezca
veloz y peligroso como el otro.
un día dará espuma, es mi primer
proyecto a largo plazo y me estremezco
porque sé de lo que hablo:
hundirme
en esa masa de hielo líquido y nervioso
que duele lo que un disparo y deja
el cuerpo anestesiado, prescindible
de todo menos de la fuerza
que el agua trae consigo y que presiona

cuando soy
idéntica al palito, a la hojarasca
que pasa, de la misma
materia que me lleva, voy
hacia la orilla, dejo
que el sol me sobreviva.


***


Eugenia Segura nació en Mendoza, en 1978. Integra la Antología de poetas argentinas (1961-1980) publicada en 2007 por Ediciones del Dock. En 2005 publicó "La traición de Sarah Kay". "Herencia China" es su libro de próxima aparición.

20 de mayo de 2008

Jam - Miércoles 21

En el Podestá vamos a estar con la Schweblin improvisando textos en vivo. Hay tragos, música, etc. Es en Armenia 1740, a las 22 hs. La entrada es gratarola.


19 de mayo de 2008

Perro perro perro

Daniel Riera, el hombre que hizo Buenos Aires - Tijuana en bondi (de verdad), cuenta cómo conoció a su perro, en uno de esos textos notables donde el amor es la fuerza misma de la prosa.

18 de mayo de 2008

Putas llorando

Acá va un cuento del amigo guatemalteco Eduardo Halfon, sobre una primera vez. La foto es de Daniel Mordzinski.




Putas llorando


Eduardo Halfon

Yo estaba enamorado de Nastassja Kinski. Un amigo la tenía desplegada sobre su cama, semidesnuda y abrazando horizontalmente a una enorme pitón. Recuerdo pensar que había algo de inútil en su pose, algo de ambiguo entre morir en las fauces de la serpiente y al mismo tiempo ser penetrada en un tenebroso e inefable acto sexual. Nastassja Kinski. Yo estaba enamorado hasta de su nombre y, sentado en la orilla de la cama de mi amigo mientras la miraba hacia arriba en todo su erótico esplendor, lo solía pronunciar con mi mejor y más claro acento alemán, despacio, quedito, alargando las sílabas hasta que perdiesen todo significado, como un derviche canta sus plegarias, supongo. Casi toda mi adolescencia estuve perdidamente enamorado de Nastassja Kinski hasta que conocí a Dulcinea y aprendí que el amor no existe.
El prostíbulo se llamaba (quizás se llama, no estoy seguro si aún existe pero me gustaría creer que ya no) El Puente, o por lo menos así le decían, ya que estaba ubicado justo debajo de un puente cerca del Estadio Mateo Flores [SIGUE ACÁ]

15 de mayo de 2008

Cuatro minitas y media

por Adriana Battu

Se me apareció medio borracho un jueves a las dos de la mañana. Primero mensajito: Estás?, le dije sí, al rato timbre, y entró. Busqué cerveza en la cocina y me apretó contra la mesada. Lo de siempre, pero esta vez lo noté como muy emotivo, mirándome a los ojos. ¿Qué te pasa?, le dije. No decía nada. Insistí un poco y me empezó a decir, al borde de las lágrimas, que había cuatro minas con las que él podía estar esa noche, pero que me elegía a mí, que se daba cuenta de que quería estar conmigo. “Cuatro minas y media, porque hay una que no es cien por cien seguro”.

Son raros los hombres, creen que esas cosas te halagan. Se me transformó la cara. Me parece que sos el amor de mi vida, tiró. ¿Alguna vez alguien escuchó una frase más torpe que esa? "Me parece que sos el amor de mi vida". Sabés qué, le dije, te ahorro el esfuerzo de selección. No quiero ser un gran sacrificio para vos. Que te atienda alguna de tus cuatro y media. Además el día que te encuentres con el amor de tu vida no te va a “parecer que”, vas a estar seguro. Le abrí la puerta y se fue...

Quisera decir que esto es cierto pero no. La verdad es que, en el momento, no atiné a contestarle nada. Me hice la acaramelada y después de un polvo (medio polvo en realidad porque tuvimos un problema, Huston) lo dejé ir y no lo volví a ver. Así fueron las cosas. Lo bueno del blog es que da revancha.

14 de mayo de 2008

Una visita al pediatra


por Fabián Casas

(Sobre la Las aventuras de Barbaverde, la última novela de César Aira)
¿Se zarpó César Aira? Ya leímos en sus libros a indios que hablaban como eruditos universitarios, niñas proletarias que jugueteaban con fantasmas okupas y sectas de gimnastas dispuestos a disputarse el barrio de Flores palmo a palmo. Ahora le toca el turno al cómic como motor de inspiración... [SIGUE ACÁ]

13 de mayo de 2008

El viaje

La imagen está grabada con una camarita de fotos; la voz y la guitarra con un mp3. Suena muy casero. No tiene letra, es más una melodía improvisada que una canción... Pero, bueno, basta de atajarse. Es lo que hay. Dura 2 mintuos 17 segundos.

6 de mayo de 2008

La aparición

por miguel u

Este febrero en Gualeguaychú bajé a mear en una estación de servicio. Había tres tipos fumando afuera contra la pared del lado de los baños. Creo que dos eran empleados y el otro era mecánico o algo así. Hablaban casi a oscuras. Cuando salí y me estaba subiendo al auto, se oyeron unas voces femeninas, un ruido de taquitos y apareció una gurisa de la comparsa, desnuda, toda plateada, en microtanga, como una extraterrestre con espaldar de plumas. Venía con la madre, petiza, de pelo corto, con un celular en la mano. Buenas noches, dijo. Los tipos contestaron: Buenas noches. No podían ni fumar. Yo no pude arrancar. La madre le sostuvo el espaldar, la chica se escabulló por abajo y se metió en el baño apurada. Se hizo silencio total mientras esperaban. Después uno de los tipos dijo: Ha de ser pesado el coso ese. Sí -dijo la madre sosteniendo esas especies de alas enormes- le saca ampolla. La chica salió, se puso el espaldar y las dos se alejaron al trotecito.

3 de mayo de 2008

MovePoesía



Curaduría: Camila do Valle – Fotografías: Timo Berger
Jóvenes, móviles e interconectados: los protagonistas de la actual poesía latinoamericana recorren el subcontinente y, por extensión, Alemania. Timo Berger, partícipe y organizador de festivales de poesía latinoamericana acá y allá, acompaña con su cámara las peripecias de los traficantes de metáforas. Retratos, registros de recitales, momentos de viajes de los vates, forman un tourbook, un potencial libro de viajes y lecturas atravesado por la pasión poética y el sueño vertido a verso de la unión transcontinental de todos los pueblos. Poesía que derrumba fronteras históricas.

Inauguración: jueves 8 de mayo, a las 19 hs.
Galería de la Fundación Centro de Estudos Brasileiros.

Los jueves 15, 22 y 29 de mayo a las 19 hs. los poetas retratados leerán sus textos en las Quintas Literárias.
Auditorio de la Fundación Centro de Estudos Brasileiros.


FUNCEB – Esmeralda 965
Bs. As. – Argentina
(54-11) 4313-6448/6449/5222
www.funceb.org.ar

30 de abril de 2008

La cajita feliz

por Pedro Mairal


(Página12, Radar, 27 de abril de 2008)
Hay muchas escenas del cine que me hipnotizan o se me quedan pegadas. La escena de esa especie de esgrima flotante por el cañaveral en El tigre y el dragón de Ang Lee. O el final de Midnight Cowboy, cuando Ratso, el personaje que encarna Dustin Hoffman, se muere en el ómnibus yendo a Florida, y su amigo —mientras todos los pasajeros los miran entre curiosos y espantados— le pasa el brazo sobre el hombro y lo abraza. Pero es en el cine de Buñuel donde encuentro más escenas inexplicables, inesperadas. Sus personajes hacen cosas que a veces no se entienden, no son lógicas, pero son inolvidables. Por ejemplo, un hombre ordeña una vaca, le da un vaso de leche a una nena, y la nena se lo vuelca en la cabeza a la vaca (como en el poema de Parra). Y eso está mostrado como al pasar, dentro de otra escena más importante

cuentomilibro.com

Cuento mi libro punto com es un sitio donde los escritores latinoamericanos comparten con los lectores sus vivencias y el contenido de su última obra. La entrevista se graba en video. Pasé por ahí y hablé para la cámara. Están también Juan Incardona, Guillermo Saccomanno, Beatriz Vignoli, Martín Kohan, Yaki Setton, Leonora Djament, Fernando Iglesias, Pablo Waisberg, Felipe Celesia, Oliverio Coelho, Diego Cabot, Pablo Abiad y Rodolfo Rabanal.
p.mairal

28 de abril de 2008

La Ventana

p.mairal
Estuve en el rodaje del guión que escribí con Sorín este verano, y aprendí que la tarea de los guionistas durante la filmación es estorbar lo menos posible. Me hice amigo de los perros, saqué algunas fotos con la camarita, filmé un poco y armé este video de un minuto cuarenta y cinco segundos. Es como el making-of del making-of del making-of. Le puse música de Santa Gilda.

26 de abril de 2008

El trauma de los libros

Pedro Mairal
Los colegios suelen llevar a los chicos de excursión. Los padres firman un permiso y el alumno puede entonces ir de paseo con todos sus compañeritos al Zoológico, al Planetario, al Museo de Ciencias Naturales, a la Rural o a la Feria del Libro, bajo la custodia de dos o tres maestras al borde del colapso.
De esas salidas grupales, los niños suelen preferir la de la Rural. Ahí se pueden juntar calcomanías, hay promotoras atractivas, se pueden ver animales –como los chanchos– que presentan dimensiones genitales sorprendentes, las vacas largan sin pudor unas bostas humeantes y sonoras. Todas cosas que a los niños les encantan. Pero la Feria del Libro no presenta tantas diversiones. De hecho, esa excursión fue un momento traumático de mi infancia.
Me acuerdo de que “la Serrano”, una de las profesoras que nos llevaban, fumaba como una chimenea (en esa época todavía las profesoras fumaban al lado de los alumnos). Ese año la feria estaba dedicada a La Divina Comedia. No nos entusiasmaba mucho el programa. En la entrada había una inscripción en italiano que decía: “Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate”. ¿Qué dice ahí, profesora? Abandonen toda la esperanza los que entran acá, dijo la Serrano.
Nos pasearon entre puestos de libros, con esa idea extraña de que la cultura se transmite por ósmosis. Era como ver tapas de videos. ¿Para qué venimos acá, profesora? La Serrano no contestaba. Seguimos por los pabellones; no había animales, ni muestras gratis, sólo unos folletos, y el Fernet que no era para niños. La quinta vez que le preguntamos a la Serrano para qué estábamos ahí, la tipa se hartó, se dio vuelta y con el pucho en la boca, dijo: “Para que vean todos los libros que van a tener que leer en su vida”. Nos quedamos callados, mirando ese océano de libros que nos rodeaba. Me acuerdo de haber pensado: ya no llego.
Debe ser por eso que cada año la feria me agobia. Voy igual, busco cosas muy específicas (libros inhallables o conferencias de autores) pero camino apurado, como temiendo quedar aplastado por ese tsunami de libros que nunca se termina de leer.

24 de abril de 2008

Plátano Verde

Dos publicaciones suicidas de Venezuela saludan a la Argentina. Las revistas caraqueñas Plátano Verde, así como su par literata 2021:Pura Ficción, estarán visitando la ciudad de Buenos Aires desde el 21 hasta el 29 de abril. Las publicaciones que han hecho marca en el sendero de la comunicación del Siglo XXI, ahora en Buenos Aires. Una agenda que incluye diseño, visuales, música y un par de lecturas feroces.

Viernes 24 de Abril / Presentación revista 2021: Pura Ficción Las literaturas portátiles y excéntricas tienen su ventana. Una revista breve, bella y efímera. Daniel Link, José Becerra, Andrés Neuman, Efraim Medina Reyes, Pedro Lemebel y más han aparecido en sus páginas. 20 hs en Librería Eterna Cadencia / Honduras 5574

Sábado 26 de Abril/ Chávez no es el único venezolano universal
Diseño + Música + Brindis. Las publicaciones plátanoverde y 2021: Pura Ficción se traen bajo la manga un montón de revistas venecas. Con el estudio NegroNoveau como invitado especial, las revistas Love, Plaza Mayor, plátanoverde, y 2021: Pura Ficción celebran el encuentro con la ciudad de Buenos Aires. En los platos tendremos a Ed Dimmock, Yudo Mode y con toda su belleza, desde Caracas: PIAN.
18:00hs. en El Diente de Oro / Malabia 1311.

Lunes 28 de Abril / Plátanos verdes presentados by Ce Sz La revista bandera de la movida emergente venezolana toma un espacio en una feria abierta por Ricardo Piglia. A nosotros nos presenta la nunca bien ponderada Cecilia Szperling, guía de aventuras más que maestro de ceremonias. Sin más. 20.30 hs en la Feria del libro de Buenos Aires / Sala Julio Cortázar

21 de abril de 2008

El bocadillo de Délfor


por Fabián Casas

Sobre la novela “Jill”, de Philip Larkin (1922-1985)

Qué pensarían de un tío viejo y solterón que se la pasa diciendo que los libros son pura mierda y que Picasso, Joyce y Miles Davis representan la enfermedad de nuestra civilización? ¿Y qué haríamos si descubrimos que en el cajón de la cómoda nuestro tío impresentable guardaba poemas hermosos que había escrito después de cenar y lavar los platos? Bueno, ese tío existió y se llamó Philip Larkin, tal vez el mayor poeta inglés posterior a Auden, si es que estos podios le sirven a alguien [SIGUE ACÁ]

Consumidor Final

18 de abril de 2008

Me estoy quemando


Están quemando

César Mermet


Están quemando,
en los pequeños patios
y detrás de las tapias opulentas
y más allá del parque, hacia los campos, arde.
Están quemando.
El verano caduco
están quemando.

[sigue acá]

15 de abril de 2008

Sandías amarillas II

Una lectora me dice en un mail:
"Volviendo al tema de las sandías... Mi familia es del interior, para ser más exacta, de un pueblito llamado Barrialito, Depto. Río Hondo, Santiago del Estero. Ellos tenían huertos, y sembraban entre tantos vegetales, sandías, y sabían decir que las sandías amarillas son como los albinos. Y también se decía que quien parte una sandía amarilla estaba destinado a casarse con un viudo/a.

Mi abuela, Maria Elijia del Rosario Sanchez, cuando era niña cortó una sandía y era amarilla, y fue así que supo, que su vida estaba destinada a un viudo. Así fue, mi abuelo, Geronimo de Jesús Lesacano, era viudo cuando se casaron (ella 29 años, él 31). Nacieron cinco hijas mujeres".
Mirta Sanchez

Postales - Bogota I

por Mario Torres

van los estudiantes ebrios de sol
por las calles de La Candelaria
siguen los pasillos de tierra y piedras
hasta las cantinas secretas
donde los terremotos acurrucan las paredes
y se puede jugar billar por siempre
yo, un día quise ser así
pero no sé abrir cervezas
con el borde de una mesa
ni puedo escuchar "Llorona"
en la voz de Chavela Vargas
sin volverme un borracho pastor de ovejas
en charcos frente al aeropuerto "Jorge Chavez"


*


http://www.naranjadas.blogspot.com/

Desde pequeño?

p.mairal
Este jueves 17 de abril a las 19hs voy a estar en el ciclo "Un autor y sus tres libros" en la librería Eterna Cadencia hablando con Alejandra Laurencich. La gacetilla dice: "El diálogo abordará la relación del narrador con los libros que rodearon su vida desde pequeño hasta la actualidad y cómo influyeron en su proceso creativo".
Haré lo que pueda y un poco más.
La entrada es libre y gratuita. Es en Honduras 5574

12 de abril de 2008

Asado Masoquismo

por Pedro Mairal


Volvió la carne. Volvieron las vacas al matadero de Echeverría. Antes eran para el Restaurador, ahora son para el restaurante. Volvió el bramido, el martillazo neumático en la frente, los grandes faenadores de botas blancas de goma, los camiones frigoríficos, el peón distribuidor hombreando la media res hasta los ganchos de las carnicerías. Las asociaciones de consumidores piden que la gente se abstenga de comprar carne hasta que bajen los precios, pero es imposible. Una semana de góndolas vacías les bajó la presión a varios.

¿Cómo aguantarse? El asado se salteó un fin de semana. Las parrillas familiares quedaron inactivas. El domingo hubo una dispersión abúlica en la familia, un guiso o un arroz que llevó al silencio y al plato individual frente a la tele. Pero algo se acumuló durante esos días. Una química extraña. Un ácido empezó a correr en las muelas, se afilaron los caninos. El carnívoro argentino se empezaba a impacientar.

Si no hay carne, no hay diálogo, no hay reunión, ni vino, ni tarde, ni solcito. No hay discusión. Porque en este país, como dice el poeta César Mermet, el verbo no se hizo carne sino que la carne se hizo verbo. Por unos días las carnicerías quedaron mudas.

Ahora, con la entrada de la hacienda en los corrales, el orden se reestablece. Los consumidores avanzan con carritos hacia las góndolas llenas o entran aliviados a las carnicerías. El ama de casa tímida y recatada vuelve a temblar cuando el carnicero con sus manazas casi le salpica de sangre la musculosa lila azotando el churrasco jugoso contra el mostrador. “¿Cuánto llevás, nena?”

Todos salen sopesando las bolsas, sonriendo, hinchados de orgullo, palpando el kilo de nalga, los dos kilos de cuadril, revoleando la costeleta. Quieren hundir el tramontina en el bife de chorizo, cortar tendones, grasa, fibra muscular, tejido conectivo, hueso. Los carniceros embalados afilan las cuchillas, con el tánatos a full. No dan abasto.

El asador promedio compra varios cortes, contento, segregando saliva; está más caro, no importa, le duele el bolsillo pero goza con todo su ser nacional. Volvamos al asado, al asado masoquismo, volvamos a reventar, a morir al sol con tinto y achuras chisporrotenantes. Volvamos a pelearnos con el cuñado blandiendo un ojo de bife bien cocido, a atorarnos con el vacío justo a punto, a avergonzar a la prima adolescente con los chistes de doble sentido que sugieren las morcillas, los chorizos, las salchichas parrilleras. Que el humo blanco del sacrificio se eleve nuevamente para calmar a los dioses.
Diario Perfil, 12 de abril de 2008

5 de abril de 2008

Canal Volver

por Pedro Mairal

Los diarios de la semana pasada, que parecían históricos, ya están en la pila que va a la basura. Esto se mueve muy rápido pero dentro de un ciclo de repeticiones, o de simultaneidades. El descubridor de los agujeros negros, John Wheeler, dijo que el tiempo es la manera en que la naturaleza evita que todo suceda de golpe. En la Argentina todo sucede de golpe. No hay tiempo o hay un tiempo ovillado, superpuesto, no lineal. La voz del discurso de la presidenta Cristina Fernández en la plaza, sonando desde el televisor del vecino, tenía el mismo tono que la voz de Eva en los documentales. Ese tono finito, omnipresente, de altoparlante emotivo. Sonaba en blanco y negro. Y sorprendían las reacciones en general: unos, que nunca antes habían manifestado sus ideas políticas, se hicieron militantes instantáneos de una especie de peronismo electrónico, vía mail; otros empezaron a hacer karaoke de la Revolución Libertadora. A gran velocidad, gente que se conoce y se quiere pasó a despreciarse, como si se hubiera despertado algo latente. No podían dialogar: se interrumpían, se pisaban la lengua, se derrocaban. La gente tomó partido, escribió, opinó, generó frases. La guerra de eslóganes fue reveladora y, por ahora, la ganó el Gobierno, con esa lógica casi escolar del peronismo, tan efectiva. Difícil superar eso de los “piquetes de la abundancia”. Al campo le faltaron frases. Recién en los discursos del 2 de abril en Gualeguaychú aparecieron algunas respuestas bien acuñadas. Antes de eso, la única frase filosa, que -aunque irrespetuosa y machista- jugaba en el mismo plano, fue la de un gaucheto que en el segundo cacerolazo llevaba un papel que decía: “Tranquila Cristina. Nadie te quiere voltear.”
(Perfil, 6 de abril de 2008)

2 de abril de 2008

Un sueño

por Adriana Battu
Doy el curso de redacción pero, en vez de ser para estudiantes en una clase, es para padres que están en un salón de juego en un cumpleaños de los hijos, un salón con pelotero. Levanto la voz, digo esas cosas como "estamos en la página 16, ¿lo encontraron? a ver quién quiere leer?" y hay un par de madres que tratan de seguirme a pesar de los chicos, tratan de leer mientras le atan la zapatilla al hijo, y el material que entregué está desperdigado por ahí. Un par de padres fuman un pucho a un costado, hablando bajito entre sí, ya totalmente desinteresados. Unos nenes se llevaron algunas hojas al pelotero y las leen en burla. Yo sigo con histrionismo deambulando entre la gente, dando el curso, explicando en voz alta. Me acerco al tipo de la cochera (ahora estamos en una cochera) y le pregunto si me sigue, al que está en la ventanilla, y me dice: "Sí, querida, pero fijate que tengo que seguir atendiendo a la gente". Doy el curso para los empleados de la cochera y para los clientes que se quedan, pero deambulan y sólo hay uno que me escucha pero no me sigue, no entiende nada, hace un esfuerzo. Los autos que entran y salen pisan las hojas tiradas.

31 de marzo de 2008

Conducta en los cócteles

por Pedro Mairal


La actividad de los cócteles es similar a la actividad molecular o celular donde hay una voluntad orgánica de la cual uno puede participar ya sea intentando en vano controlar la situación o entregándose a la imparable fluidez biótica del ambiente.

Hay personalidades fuertes o elementos aglutinantes, a los cuales les basta con quedarse fijos en un lugar y tener un recambio constante de elementos o individuos que se acercan. Forman grupitos de tres o cuatro; uno se va, viene otro, así sucesivamente. Pero se conserva el elemento aglutinante, que mira con soberbia al frente, perdiendo la mirada, sin evidenciar una mirada ávida de búsqueda por ver quién vino. No. Mira al frente con una leve sonrisa constante y cuando le hablan inclina un poco la cabeza acercando su oído, pero tiende a no mirar a sus interlocutores.

Por otro lado están los impares, los que buscan solos. Por ejemplo, se encuentran A y B y se ponen a hablar. Uno de los dos ve a un tercero, C, que se acerca y lo saluda. Entonces mientras hablan A y C, B se siente excluido y se escurre en otra dirección. Esto puede suceder repetidamente, como una pareja de baile que va teniendo un constante relevamiento de ambos miembros.

Los individuos y los grupos tienen valencias inestables (valencia: número de enlaces con que puede combinarse un átomo o radical). Un grupo de tres puede tener una valencia negativa y atraer a un cuarto elemento. Pero de pronto se produce la división celular cuando el grupo de cuatro se divide en dos conversaciones y se corta al medio. Después de un rato, la división puede blanquearse si uno de los dos pares se aleja, sin necesidad de disimularlo.

El grupo de dos, o par, se puede dividir, pero para eso necesita una energía mayor que la necesaria para dividir a un grupo de más de dos. Una violencia. Hay que tener una excusa muy buena y el rupturista tiene que tener en menos al abandonado y en más al próximo interlocutor. Se lo abandona con un "me voy a buscar algo de tomar" o un más honesto "disculpame, voy a saludar a alguien", o para que quede más claro que no interesa más la charla "bueno, me alegro de verte".

En los márgenes, en la periferia, suelen estar los satélites, un sobrante de impares, que buscan o simplemente se autoexcluyen un poco. Cuando se juntan dos de estos, al margen, suelen formar un semicírculo abierto hacia el polo de atracción. Nunca dan la espalda al centro.

El polo de atracción suele estar cerca del centro, donde están los organizadores del evento, el anfitrión y las dos o tres mujeres más lindas y más arregladas del cóctel.

Los individuos magnéticos, o que tienen una valencia muy alta, no pueden desplazarse sin ser interceptados constantemente en breves charlas y deben esforzarse mucho por avanzar.

Cada individuo pierde y gana valencias y magnetismos a lo largo del cóctel. Cada individuo actúa sin demasiado control casi todos estos papeles en una sola velada. Si nos quedamos lo suficiente, a lo largo de un solo cóctel podemos estar tanto en la cima como en lo más bajo.

Para sumarse a un grupo hay que ir con la suficiente energía como para cortar, irrumpir, con un "perdón, te vengo a saludar porque..." o "te ví de lejos y no estaba seguro si eras vos", o un simpático "permiso, permiso". Entonces, una vez adentro, hay que tratar de no fracturar del todo lo que se estaba dando entre A y B, por ejemplo, no incautar al interlocutor A que nos interesaba, sino tratar de sumarse. A veces A, el interrumpido, es hábil y dice "le estaba diciendo a B que..." Si no, otra posibilidad es saludar a B, el excluido, y presentarse, nombre, ocupación, "ah... claro, vos estuviste en X s.a.", etc. El peligro de eso es que si se establece demasiado vínculo o charla con B, entonces A, que era nuestro objetivo, se nos puede escapar, agradeciendo a Dios que llegamos a tiempo para sacarle de encima al plomo de B, y entonces quedamos nosotros pegados al plomo de B y entendemos porqué A salió huyendo.

También puede suceder que una vez que quedamos solos con el plomo de B, el plomo de B decida usar la energía necesaria para romper la charla de dos con un "disculpame" y por un momento caemos una categoría más abajo que B, que ya estaba bastante en el fondo. Somos el rebotado del rebotado, y entonces hay que moverse un poco por la órbita para despejarse, olvidarse, cargarse de valencias, con roces fugaces, ir al baño o tomar otra copa y reintegrarse después desde otra posición.

Lo positivo de tener una copa en la mano es que, a la hora de integrarse a un grupo, da un aire de "la estoy pasando muy bien y vengo a compartirlo con vos". En cambio, entrar con las manos vacías da un aire de sobriedad y a la vez un aire de sobreinterés y oportunismo. El que viene con las manos vacías o escondidas algo viene a pedir.

Hay una habilidad que consiste en caminar de costado en los cócteles, caminar con gracia, hacer de golpe una posición de jeroglífico con las manos alzadas, para pasar entre medio de los grupos, y atravesar lo más tupido de la reunión. Hay gente que lo sabe hacer muy bien, incluso con una copa.

Quien pretenda moverse por el cóctel hacia un interlocutor sin ser interrumpido, debe hacerlo con decisión, con firmeza, sin buscar miradas con los ojos, sin mirar a las caras con actitud de "si encuentro algo mejor lo agarro", sino con la vista en el horizonte, como un valiente.

Siempre está el audaz que prueba su magnetismo pasivo, sin hacer nada por atraer pares, quedándose solo, al margen, con una copa y recibiendo a veces a un interlocutor y luego a otro, hasta generar un reunión de cuatro o más, todo con su propio poder. Por supuesto, eso tiene sus riesgos, hay que estar en un buen día para hacerlo, y no hay que dejarse tentar por la exaltación espiritual que provocan un par de copas en ayunas.

La cantidad de ruido de los cócteles altera la calidad de los grupos. En un cóctel muy ruidoso, por ejemplo, difícilmente se arme un grupo de más de cuatro. Los grupos tienden a perder compresión o hermetismo en los cócteles ruidosos porque los individuos tienen que acercarse mucho para entenderse y termina rompiéndose, por ejemplo, la conversación de cuatro en pares que parecen secretearse cosas a los gritos.

Las mujeres lindas suelen estar en el medio, paradas sobre el polo de atracción, por más de que no sean conocidas del anfitrión, porque siempre algún hombre que pretende ostentar sus influencias les dice "¿lo conocés a J (anfitrión)?" "No", dice ella. "Ah... vení que te lo presento." Entonces la toma de la mano y la lleva al medio, lugar donde ella permanecerá lo que dure el cóctel.

Al retirarse de un cóctel conviene no saludar. Puede uno despedirse del último interlocutor y después retirarse en paz. Ir hasta el compacto corazón del cóctel para saludar al anfitrión, no solo sería trabajoso sino también incómodo para el anfitrión mismo, que puede hasta recibir con alarma (probablemente fingida) la noticia de nuestra partida. Esto sin contar con las múltiples posibles intercepciones en el trayecto, esa sucesión de diálogos breves, graciosos y disculpantes, como un viacrucis de simpatía, hasta llegar al centro. La situación incluso se podría repetir al hacer el camino inverso tratando de salir. Por eso lo mejor es irse con un decidido silencio, aplacar el yo y desaparecer, restarse importancia, regalar las valencias sobrantes, transparentarse un poco para irse, y aceptar, por fin, la soledad.

Quique's List


“…ha decidido hacer una parcial selección de los treinta mejores escritores vivos de la Argentina. Y dice que en la lista, por ejemplo, están: Piglia; Bizzio; Aira, seguro; Marcelo Cohen, seguro; Cucurto está; Fabián Casas, sin ninguna duda; Pablo de Santis no estaría en la lisa, pudo estar pero ya resignó esa posición; Guillermo Martínez no estaría en la lista; Rodrigo Fresán por ningún motivo; Federico Anahazi, jamás; Mairal, tampoco; Alan Pauls, quizá en lista de espera; Gonzalo Garcés, no, no aún; Alberto Laiseca, sí, seguro; Antonio Oviedo, de todas maneras; Andrés Rivera, con dudas, quizá porque tiene algunos cuentos buenos que escribió cuando era joven.
-¿Y Fogwill?
-Fogwill está seguro entre los treinta mejores.”

Fogwill en pelotas en una gran entrevista en C de Crítica (pagina 34)

23 de marzo de 2008

Poesía actual

por Santiago Llach
Así como muchas de las mejores novelas argentinas de los años noventa fueron libros y libritos de poemas (de Martín Gambarotta, Fabián Casas, Cecilia Pavón, Martín Rodríguez), ahora lo mejor que le pasa a la poesía argentina lo hacen blogueras (como Fille Putain), fotógrafos (como Mariano Blatt, que diseña afiches con leyendas y los sube a su fotolog) y narradores (como Leonardo Oyola). Siempre lo más interesante que pasa con un arte son los elementos nuevos que el artista trae del afuera para mezclar con lo viejo, con la tradición.

En la era del dólar ultrabajo, mientras el mercado interno se achicaba, la política venía mal cortada y los jóvenes de clase media viajaban por el mundo, un arte de las catacumbas como la poesía, que camina siempre con un pie afuera del mercado, fue la sede que encontraron los hijos del rock y las utopías setentistas para contar sus mejores historias. El modelo argentino se convirtió pronto en una feria artesanal de poetas latinoamericanos que iban y venían por el patio trasero de USA con sus libros objeto y sus papeles fotocopiados.

Los narradores de la era de la soja kirchnerista, de la época en que el 24 de marzo se convirtió en un feriado más, en cambio, tienen acceso inmediato a la publicación. Mientras ellos cocinan su poética a la vista de todos (los viejos dinosaurios editoriales les abren la puerta con antologías, y los medios los saludan desde la tapa de los suplementos), los formatos ofrecidos por Google Inc y sus competidores van reconfigurando las formas literarias. ¿Dónde están los mejores poemas actuales? Posiblemente, en breves posts en prosa que se descubren saltando por los blogs, en los párrafos que los nuevos narradores prolijos dejan afuera de su angustia publicadora, en la crítica cultural instantánea de los hijos de la educación humanística masiva y a la bartola volcados a la ficción: ahora la que viene mal cortada es la poesía.

18 de marzo de 2008

Very Important Loser





por Fabián Casas






La poesía de Charles Bukowski da pelea para no convertirse en un lugar común. Ahí están los miles de poemas que escribió casi sin preocupaciones formales, con pequeños estiletazos líricos que hacen que algunas de sus imágenes queden flotando en la mente y en el corazón de sus lectores. Pienso, por ejemplo, en el poema "Mellizos", donde termina en los últimos versos poniéndose el traje de su padre muerto. Un poema que lo muestra mucho más conciliador y tierno con su padre que en la feroz descripción que va a tener de éste en sus relatos posteriores.

Tal vez sin proponérselo programáticamente, Bukowski exportó el lado oscuro del sueño americano. De la noche a la mañana, leyendo sus novelas, muchos escritores del mundo -y músicos y lo que sea- se convirtieron en malditos. Su retórica también llegó al cine encarnada en Mike Rouke a través de la película Barfly. En argentina, su influencia se metabolizó positivamente en el que quizá sea el mejor trabajo de Fito Páez: Ciudad de Pobres Corazones.Y en los relatos de Enrique Symns que por ese entonces dirigía la gran Cerdos y Peces.

De pronto, con la explosión anagramática de los relatos del viejo indecente, muchos querían dejar de ser VIP para convertirse en VIL: Very Important Loser. Pero no todo es cotillón ni papel picado. Más allá de su pose antiintelectual, de peleador callejero y de bebedor y jugador compulsivo, late un corazón de escritor. De buen lector. Detrás de los libros de Hank -como lo llamaban sus amigos- están las voces poderosas de Lois Ferdinand Celine, Henry Miller, Hemingway y John Fante. Al lado de todos ellos, Charles Bukowski es un escritor menor. Sin que este adjetivo se vuelva peyorativo. De hecho, si repetimos la palabra menor varias veces, empieza a surgir la palabra Enorme. En realidad, todos los hombres son mortales, todos los escritores son menores. La larga saga que cuenta su vida: Cartero -para muchos su mejor libro-, Factotum , Mujeres y La Senda del Perdedor, son lo mejor de una cosecha añeja. La poesía de Bukowski, esa canción que pasan por la radio en las tardes melancólicas de domingo, está en estos relatos.

(publicado en Cultura, Perfil, domingo 16 de marzo de 2008)

[LEER EL POEMA "MELLIZOS"]

Tigre - Paso del Toro

17 de marzo de 2008

Mariposas


Ya vas a ver qué lindo vestido tiene hoy la mía, le dice Calderón a Gorriti, le queda tan bien con esos ojos almendrados, por el color, viste; y esos piecitos... Están junto al resto de los padres, esperan ansiosos la salida de sus hijos. Calderón habla pero Gorriti solo mira las puertas todavía cerradas. Vas a ver, dice Calderón, quedate acá, hay que quedarse cerca porque ya salen. ¿Y el tuyo cómo va? El otro hace un gesto de dolor y se señala los dientes. No me digas, dice Calderón. ¿Y le hiciste el cuento de los ratones...? Ah, no; con la mía no se puede, es demasiado inteligente. Gorriti mira el reloj. En cualquier momento se abren las puertas y los chicos salen disparados, riendo a gritos en un tumulto de colores, a veces manchados de témpera, o de chocolate. Pero por alguna razón, el timbre se retrasa. Los padres esperan. Una mariposa se posa en el brazo de Calderón, que se apura a atraparla. La mariposa lucha por escapar, pero él une las alas y la sostiene de las puntas. Aprieta fuerte para que no se le escape. Vas a ver cuando la vea, le dice a Gorriti sacudiéndola, le va a encantar. Pero aprieta tanto que empieza a sentir que las puntas se empastan. Entonces la sostiene con una mano, desliza los dedos hacia abajo y comprueba que la ha marcado. La mariposa intenta soltarse, se sacude y una de las alas se abre al medio como un papel. Calderón lo lamenta, intenta inmovilizarla para ver bien los daños, pero termina por quedarse con parte del ala pegada a uno de los dedos. Gorriti lo mira con asco y niega, le hace un gesto para que la tire. Calderón la suelta. La mariposa cae al piso. Se mueve con torpeza, intenta volar pero ya no puede. Al fin se queda quieta, sacude cada tanto una de sus alas, pero ya no intenta nada más. Gorriti le dice que termine con eso de una vez y él, por el propio bien de la mariposa por supuesto, la pisa con firmeza. No alcanza a apartar el pie cuando advierte que algo extraño sucede. Mira hacia las puertas y entonces, como si un viento repentino hubiese violado las cerraduras, las puertas se abren, y cientos de mariposas de todos los colores y tamaños se abalanzan sobre los padres que esperan. Piensa si irán a atacarlo, tal vez piensa que va a morir. Los otros padres no parecen asustarse; las mariposas sólo revolotean entre ellos. Una última cruza rezagada y se une al resto. Calderón se queda mirando las puertas abiertas, y tras los vidrios del hall central, las salas silenciosas. Algunos padres todavía se amontonan frente a las puertas y gritan los nombres de sus hijos. Entonces las mariposas, todas ellas en pocos segundos, se alejan volando en distintas direcciones. Los padres intentan atraparlas. Calderón, en cambio, permanece inmóvil. No se anima a apartar el pie de la que ha matado, teme, quizá, reconocer en sus alas muertas, los colores de la suya.

"Un clásico aguado"

No muy convencido, Quintín leyó "Salvatierra".

13 de marzo de 2008

Mairal está en la sopa

Me enfermé. Me simpsonicé de tanto hablar de mí. Battu, Migue, pónganse las pilas y escriban algo. Yo me tengo que callar.

12 de marzo de 2008

MALBA- miércoles

Papeles discontinuos
Circuitos y soportes de la poesía argentina contemporánea
Silvio Mattoni, Cecilia Pavón, Gustavo López y Pedro Mairal,
con la coordinación de Romina Freschi.
Miércoles 12 de marzo a las 19:30

11 de marzo de 2008

Botenstoffe

Berlín 2010

Estimados Señoras y Señores,

Argentina es este año invitada de honor en la Feria del Libro de Fráncfort. Un buen motivo para dirigir nuestra atención de antemano hacia algunas de las voces literarias más destacadas del país. Por ello, el Lettrétage de Berlín tiene el placer de informarle sobre las siguientes actividades:


El 25 y 26 de marzo de 2010 se celebrará en la casa de Literatura Lettrétage la primera conferencia de autores argentinos y alemanes bajo el título Botenstoffe. La inauguración oficial se realizará el 23 de marzo en el Instituto Cervantes. Cinco autores de Argentina se encontrarán con cinco autores alemanes y discutirán acerca de las similitudes, los rasgos en común y las interferencias en la literatura en Argentina y Alemania. Además de lecturas, se organizarán mesas redondas en las que se tratará de aclarar cuáles son las tendencias actuales y las motivaciones para escribir.


Las lecturas se realizarán en lengua alemana y española. Más información acerca del proyecto y los autores la encuentran a continuación.
Agradeciendo de antemano su apoyo en la difusión de este evento,

reciban un cordial saludo,



Fabienne Fontaine/Lettrétage e.V.


Autores y autoras participantes:

Laura Alcoba
Lola Arias
Félix Bruzzone
Sergio Raimondi
Pablo Ramos
Nora Bossong
Daniel Falb
Juliane Liebert
Tilman Rammstedt
Julia Zange




Botenstoffe:

El 25 y 26 de marzo se celebrará en la casa de Literatura Lettrétage la primera conferencia de autores argentinos y alemanes bajo el título Botenstoffe. La inauguración oficial se realizará el 23 de marzo en el Instituto Cervantes. Cinco autores de Argentina se encontrarán con cinco autores alemanes y discutirán acerca de las similitudes, los rasgos en común y las interferencias en la literatura en Argentina y Alemania. Además de lecturas, se organizarán mesas redondas en las que se tratará de aclarar cuáles son las tendencias actuales y las motivaciones para escribir.

Botenstoffe pretende impulsar el diálogo entre autores, lectores y editoriales a ambos lados del Atlántico. En la conferencia se plantearán tres cuestiones principales:

  • En tiempos en los que se refuerza el intercambio cultural y se forma una “global literature”, ¿en qué consiste la capacidad de los estilos para conectar más allá de las fronteras nacionales y culturales?
  • ¿Cuál es el papel de lo político en la literatura? ¿Existe a pesar del fin de las utopías la posibilidad de un renacimiento de lo político en la poesía y en la novela?
  • ¿Dónde comienza el plagio y dónde termina la adaptación, dónde se encuentra en este complejo lo propio y lo ajeno de cada autor?


_Botenstoffe ha sido organizado por Timo Berger (Latinale) y Tom Bresemann (S³ LiteraturWerke, Lettrétage)

Los autores de Argentina

Pablo Ramos_*1967

Músico y escritor, con sus poesías y narraciones ha obtenido importantes distinciones literarias en Latinoamérica. “El origen de la tristeza” (publicada por la editorial alemana Suhrkamp) es el título de su primera novela.

Sergio Raimondi_*1968

En alemán se ha editado “Zivilpoesie/Poesía civil” (Wissenschaftlicher Verlag Berlin, 2005). “Para un diccionario crítico de la lengua” saldrá a finales de 2010 en luxbooks.

Lola Arias_*1976

Trabaja como escritora, directora de teatro, actriz y compositora de música. Sus obras de teatro han sido traducidas al alemán, inglés y francés, y han sido publicadas en Alemania por la editorial Verlag der Autoren. También ha publicado poemas y relatos cortos.

Felix Bruzzone_*1976

Su primera novela “Los topos” salió al mercado en 2009. En alemán se editarán en primavera de 2010 el relato “Unimog” en una antología de narraciones argentinas (Wagenbach) y en otoño de 2010 el libro de cuentos “1976” (Berenberg Verlag).

Laura Alcoba_*1968

Su novela “La casa de los conejos” se publicará en 2010 en alemán en Suhrkamp bajo el título “Das Kaninchenhaus”. En 2009, la editorial Gallimard publicó su segunda novela „Jardin blanc“.

Los autores de Alemania

Juliane Liebert_*1987

Hasta ahora no cuenta con ninguna publicación propia. En 2009 ganó el premio promocional Wolfgang Weyhrauch y trabaja como redactora en la revista VICE.

Julia Zange_*1983

En 2008 publicó Suhrkamp su primera novela „Die Anstalt der besseren Mädchen“ (La institución de las mejores niñas). Actualmente trabaja en un libro de poemas y en el guión de una película.

Nora Bossong_*1982

Su debut novelístico fue en 2006 con “Gegend” (Zona), publicado por Frankfurter Verlagsanstalt, al que siguió la colección poética “Reglose Jagd“ (Caza inerte). En 2009 se editó su segunda novela „Webers Protokoll“ (El protocolo de Weber) (FVA).

Daniel Falb_*1977

En 2003 publicó su colección poética “die räumung dieser parks” (El despeje de estos parques) en kookbooks, seguido en 2009 de su segundo libro “bancor”, también en kookbooks.

Tilman Rammstedt_*1975

En 2003 se publicó su primer libro „Erledigungen vor der Feier“ (Cumplimientos antes de la fiesta), en 2005 su novela „Wir bleiben in der Nähe“ (Nos quedamos cerca), seguida en 2008 de „Der Kaiser von China“ (todos por DuMont). Por este último, publicado en España por El Aleph Editores bajo el título „Un cuento chino“, obtuvo el premio Bachman.


Patrocinadores/Socios

Hauptstadtkulturfonds

Cofra

Embajada Argentina en Alemania

Ministerio de las Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Presidencia de la Nación Argentina
Lettrétage
Latinale
S3-Literaturwerke

Instituto Cervantes

Promovido por

Freitag

Lugar de la conferencia:

El Lettrétage en Berlín es por la orientación de su programación, centrada por un lado en literatura de habla alemana y por otro en clásicos y nuevos descubrimientos de la literatura latinoamericana, ideal como espacio de conferencias y como institución acompañante de actividades literarias.

Grilla de actividades:


Martes, 23 de marzo de 2010
19:30 horas – Entrada: 3/ 5.-€ – Acto inaugural en el Instituto Cervantes

con Sergio Raimondi, Felix Bruzzone, Julia Zange y Daniel Falb
(Moderación: Rike Bolte, Universidad Libre de Berlín)


Jueves, 25 de marzo de 2010
10:00 -13:00 horas y 14:00-18:00 horas – Conferencia (acto no abierto al público)
19:30 horas – Entrada: 5.-€ – Lectura/charla en el Lettrétage

con Sergio Raimondi, Nora Bossong, Laura Alcoba y Felix Bruzzone
(Moderación: Kathrina Deloglu, Lettrétage)


Viernes, 26 de marzo de 2010
10:00 -13:00 horas y 14:00-18:00 horas – Conferencia (acto no abierto al público)
19:30 horas – Entrada: 5.-€ – Lectura/charla en el Lettrétage

con Pablo Ramos, Lola Arias, Juliane Liebert y Tilman Rammstedt
(Moderación: Johanna Richter, Universidad Potsdam)


Aviso a los medios:

Con gusto podemos proporcionarles una acreditación para las conferencias de ambos días. Les rogamos nos envíen su inscripción antes del jueves 18 de marzo, puesto que contamos con un número restringido de plazas para asegurar un ambiente distendido en el que los autores puedan trabajar con tranquilidad.

Lettrétage

www.lettretage.de

Methfesselstraße 23
10965 Berlin
030 6924538

Vease:

www.botenstoffe.wordpress.com

10 de marzo de 2008

El martes presentamos:

Martes 11 de marzo
Presentación del libro
Pétalos y otras historias incómodas, de Guadalupe Nettel
La autora dialogará con Rep y Pedro Mairal
Boutique del Libro, Thames 1762, 19:30hs.